Nunca he sido el tipo de persona que se hace propósitos para comenzar el año y el único año que lo hice, como la mayoría los olvide o abandone antes de llegar la primavera.
Lo que me gusta de comenzar el año es estrenar agenda y comenzar a llenarla con planes como viajes de fin de semana o vacaciones, cumpleaños de familia y amigos y demás fechas especiales. Los primeros días del año incluso dibujo una carita según mi estado de animo, o estrellitas si creo que fue un muy buen día. Me gusta llenarla de todo lo que voy haciendo y cuando termina el año me cuesta mucho trabajo deshacerme de ella, creo que en febrero aun cargo con dos agendas en la bolsa.
Hoy estreno mi agenda y lo primero que quise agendar, como cada año, fue mi festejo de cumpelaños, pero no pude hacerlo porque este año no depende de mi al 100% y no siento ninguna seguridad de celebrarlo como es mi deseo. Creo es el primer año que no siento esa emoción feliz al marcar la casilla del 25 de febrero, se siente feo y no quiero mantener esta sensación por mucho tiempo, pero tampoco quiero fastidiar con preguntas, así que deje la casilla vacía sin la mariposita que cada año dibujo.Ya veremos al pasar los días si la mariposa llega o no. Por lo pronto la fui llenando con las fechas importantes y algunos otros eventos, con mis visitas al doctor, pagos y todas esas cosas que no debo olvidar o que me gusta recodar. Y pues ya esta la agenda en la bolsa junto a la del año anterior en lo que me decido a sacarla y guardarla junto a las de los años anteriores.
1 comentarios:
El mejor propósito es no hacer propósitos.
Publicar un comentario en la entrada